Compartimos con Marçal Sarrats la presentación de su primer libro, “Así en la tierra”

Enrique de Castro y la iglesia de los que no se callan”, de la editorial Lectio-Cuadrilátero de Libros.

La Piña Comunicación asistió ayer al Auditorio Marcelino Camacho, con motivo de la presentación del libro de un buen amigo periodista, Marçal Sarrats: “ASÍ EN LA TIERRA. 

La obra de Sarrats, en la que ha trabajado durante el último año, es el resultado de una multitud de horas charlando con Enrique –conocido por muchos como el cura rojo de Entrevías-, sus amigos y con la gente de San Carlos Borromeo.

En la multitudinaria presentación participaron el propio Enrique de Castro y Almudena Grandes, quienes explicaron las historias de algunos protagonistas del libro, moderados por la periodista Cristina Pardo.

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Almudena Grandes se dirigió a Marçal como “un autor que ha decidido implicarse y que sin duda implicará a todos sus lectores”. Explicó la escritora que, independientemente de las creencias de cada uno, este libro es un “libro-tortazo”, un despertar de muchos valores que en ocasiones ha perdido la iglesia más “tradicional” y que se encarnan en la multitud de historias de amor que se cuentan aquí.

Por su parte, Enrique de Castro contó varias de las historias relatadas en “Así en la Tierra”, como aquélla en la que un chaval magrebí es encarcelado sin haber cometido ningún delito.

De Castro reivindicó durante el acto, la palabra “microsociedad”, con la que Marçal definió a la comunidad alrededor de San Carlos Borromeo, como el significado verdadero de Iglesia. “Me gustaría -añadió- que se rescatara la Fe en el ser humano, en la vida. La Fe es generadora de utopía, es motor de cambio y de futuro. La Fe del ateo, del creyente y del ciudadano de cualquier cultura”.

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El autor del libro, Marçal Sarrats, mostró su felicidad por vernos a todos allí y destacó su voluntad de contar una historia real, y de compartir su mirada sobre ella: “objetividad en cuanto al hecho, y subjetividad en cuanto a la mirada”. Contó Sarrats que San Carlos Borromeo es el claro ejemplo de la “Iglesia de los pobres”, donde siempre hay una solución para cada problema.

El autor recordó las palabras de Enrique de Castro, con las que se siente plenamente identificado: “Llegué al barrio pensando que lo iba a cambiar, y fue el barrio quien me cambió a mi”.

2017-06-18T16:36:59+00:00